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| Keita Morimoto |
la vocación de muerto
en los ojos de aquellos que nacimos enfermos
la piedad
o la negación de la piedad
es como ver crecer un esqueleto
de cisne o cielo
la mano y su calidez
recuerdas
o crees
recordar
roto ya el círculo de aquello que no ha de volver a empezar.