Unos van por un sendero recto,
otros caminan en círculo,
añoran el regreso a la casa paterna
y esperan a la amiga de otros tiempos.
Mi camino, en cambio, no es recto, ni curvo,
llevo conmigo el infortunio,
voy hacia nunca, hacia ninguna parte,
como un tren sobre el abismo.
William-Adolphe Bouguereau, La Madonna de las Rosas
No pudo, ni supo forzar el poema
ni exclusión, ni prolongación de él.
El poema que es realidad y
la realidad que es poema.
Hierve el salitre
en los ojos
del ahogado
últimos vestigios
de realidad
que se irán perdiendo.
Desilusión vacío
desilusión silencio
fondos neutros encuadrados en negro
la lentitud del amor es igual a la vertical del cielo.
No queda la palabra, sólo el momento.